COLECCIÓN VIRTUAL DE CUCHILLOS CANARIOS

Mi nombre es José Juan y elaboro cuchillos canarios de forma tradicional empleando las técnicas que desde tiempos pretéritos se han utilizado para confeccionar esta variedad cuchillil. Me he decidido a realizar este blog como punto de partida para que todos los amantes del CUCHILLO CANARIO puedan apreciar y valorar la belleza y la perfección de los acabados orfebres de los cabos, en la mayor colección de fotos de estos objetos. Aquí encontrarás cuchillos de varios artesanos además de los elaborados por mí.

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lunes, 28 de junio de 2010

cuchillo nº78

Hasta ahora he subido fotos de muchos cuchillos importantes para mí, mi primera elaboración, el que le hice a mis seres más queridos y amigos...pero aún no había mostrado mi primer cuchillo, no el que hice, sino al primero que tuve. De un gran valor sentimental para mí, no solo porque deseaba tener un CUCHILLO CANARIO, sino porque además era un regalo de mi querida suegra. Para más satisfacción, era a su vez herencia de su padre, D. Gabriel G.G., el abuelo de mi mujer. Ese persona, Gabrielito, de la que hablé en entradas anteriores tan querida para mí y tristemente desaparecida. Es un cuchillo de costa, con arandelas de cuerno rubio y negro, intercaladas de piezas de colores como turquesa, crema y amarillo. Un cuchillo precioso, hermoseásemos a pesar de no ser un cuchillo muy elaborado como los mostrados en otras entradas. Lleva 25 piezas, con tres de ellas embutidas en aluminio, con los dibujos clásicos de esta variedad. Estas piezas están a su vez adornadas con puntos de colores amarillos y rojos, que avivan los trazos en tiralíneas perfectos. Los casquillos son hechos con monedas de a duro seguramente, de ese material tan brillante y agradecido como es el níquel. Es un cuchillo con una hoja de acero negro de 15 cms, de uso, que para eso lo compró su propietario. Era el cuchillo que llevaba en la cintura después de jubilarse, para cortar su trocito de queso, que él mismo curaba en sus cañizos, y también para sacar sus lascas finísimas casi transparentes que ofrecía a sus nietos diciéndoles que poquito porque es bendito(era y es un artículo de lujo para un pensionista con renta bajísima). No sabemos exactamente cuando lo adquirió, pero nos apresuramos a afirmar que en la década de los 70 aproximadamente.
Picar sobre la foto para agrandar

1 comentario:

Aurelia dijo...

Hola Jose:

Me he llevado una sorpresa muy emotiva al contemplar tu blog.No imaginaba que ese regalo fuera tan importante para ti.La verdad es que según que leía,tu comentario,me parecia escuchar a mi viejito de mi alma,muchísimas gracias,mi niño.