COLECCIÓN VIRTUAL DE CUCHILLOS CANARIOS

Mi nombre es José Juan y elaboro cuchillos canarios de forma tradicional empleando las técnicas que desde tiempos pretéritos se han utilizado para confeccionar esta variedad cuchillil. Me he decidido a realizar este blog como punto de partida para que todos los amantes del CUCHILLO CANARIO puedan apreciar y valorar la belleza y la perfección de los acabados orfebres de los cabos, en la mayor colección de fotos de estos objetos. Aquí encontrarás cuchillos de varios artesanos además de los elaborados por mí.

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viernes, 1 de junio de 2012

cuchillo nº 333





Este es mi homenaje personal a todos los pobladores prehispánicos que habitaron nuestras islas. Una de las huellas más representativas de dicha cultura, se encuentra en mi pueblo, Gáldar, y es la Cueva Pintada. Hay otros yacimientos que tal vez tengan mucha mayor relevancia respecto a éste, pero creo que el que tiene mayor proyección es la Cueva Pintada. Ésta cueva no es más que la punta de iceberg respecto a todo lo que atesora el subsuelo galdense.
Empleando cuerno de macho, marfil y plata de ley, he confeccionado este ejemplar emulando los frescos rupestres representados en dicha cueva, con tonos negros, blanco y almagre. En los casquillos podría haber puesto pintaderas, como era ya habitual en mis cuchillos, pero me decidí por los lagartos, muy comunes y característicos de nuestra zona durante milenios. Las pintaderas están representadas en algunas de las piezas en forma de miniaturas. Otra caracerística de este cuchillo es la hoja de acero inoxidable de 17 cms., no por esto precisamente, sino por estar también grabada con la representación de la pared principal de dicho yacimiento.
Si se han fijado, he sustituido la imagen de la cabecera del blog por la de este cuchillo y el motivo es que éste tipo de cuchillos caracteriza más mis trabajos, llevando la esencia de mi filosofía. El otro cuchillo, fue el segundo que fabriqué, pero mi primer cuchillo de flores(corresponde con la entrada cuchillo nº 2) y es propiedad de mi mujer.

2 comentarios:

Gonz dijo...

Sobran las palabras para definir lo hermoso que es este cuchillo. Podría considerarse, sin temor a equivocarme, como más que una joya. Tanto por los materiales empleados como por la belleza en sí misma atesorada en el cabo y el grabado de la hoja. El que lo posea será muy afortunado. Enhorabuena maestro.

Elías Ramos dijo...

Posiblemente no tenga yo el ojo o el tacto mas sensible a la hora de hacer crítica sobre este arte y mas en concreto sobre tu obra. Solo soy un mero observador que algunas veces visita este blog para admirar estas herramientas de antaño que convertidas hoy en auténticas obras de arte, algunas de ellas, ilustran este blog.

A veces observando alguna de estas piezas y con un dedal de añoranza puedo perderme en mis recuerdos, rebuscando en el tiempo, en mi niñez, una niñez donde los usaba a diario como herramienta fundamental y necesaria para las labores de “pastoreo” que se destilaba aquel entonces. Recordando esa sensación al empuñar el cabo, a sentir, a veces, el frío roce del acero entrando sin piedad por la piel cuando algún despiste al medir mal la trayectoria de la hoja, sajaba sin piedad algún dedo de mi mano izquierda.

Hoy están aquí tan indefensos pero, tan majestuosos… He visto que alguno tiene su propia historia, como si fuese una leyenda pero, tan real que por admiración y me atrevo a decir que por respeto al propio cuchillo, o a su creador, debe ser escrita para que pueda ser leída y nunca olvidada.

En este blog, en esta obra, rindes homenaje al Cuchillo Canario haciéndonos ver lo personal que cada artesano, cada herrero ha dejado en sus piezas, a lo mejor sin saberlo ellos mismos que eso personal serviría con el pasar de las décadas, de los siglos para identificar su obra en cualquier parte, en cualquier época.

En el número 333 has querido rendir homenaje, dentro de lo que ya a mi entender, es un homenaje, que es esta obra digna de todo un maestro, a los pobladores prehispánicos y a nuestro pueblo. Yo igualmente quiero sumarme al homenaje y darte las gracias por permitir entrar, poder admirar y aprender de esta cultura, también por recordar mi niñez.

Sin encontrar calificativo alguno para el número 333 diré que es digno de admiración.

Muchísimas felicidades por tu blog y mucho animo para seguir.

Elías.